No se ven, pero son fuertes, no se atan pero no se pueden soltar, no hacen daño pero hieren.
Y no las ata la razón sino que son un enganche tramposo del corazón.
Enganchada al cariño, aunque no me deje mover las manos.
Enganchada al amor, a los ratos de compartír, porque haces de la palabra compartír el antónimo de soledad, y enganchada a esa C del diccionario es donde me quiero quedar.
Claro que con todas las palabras que hay en el diccionario, por que quedarme solo con esa?
A vivir las palabras!
A sentir cada letra!
De la A a la Z...en el camino!
Compartiendo la energía solar
Porque los rayos pueden ser colores, en blanco y negro, fuertes, débiles, quemadores, bronceadores...pero siempre con energía. Toda energía puede ser alimento, y eso quiero compartir, alimento para el corazón, para todos los corazones que pasan hambre, sed o estan saciados. Para todos, calor de soles!
18 de diciembre de 2011
8 de diciembre de 2011
Viviendo entre cortinas
Así es como vivimos en muchas ocasiones, cerrando las cortinas, colocando unas que dejen pasar la luz, otras opacas, incluso impermeables.
Las palabras no pueden traspasarlas, no saben como hacerlo cuando nos envolvemos en esas caprichosas telas de colores.
Sería tan bonito dejar entrar la luz por la ventana...incluso esa luz que anuncia tormenta, y así podernos preparar antes que llegue el agua.
Pero que engañados estamos!Tarde o temprano hay que salir de la cortina, liberar la palabras, abrazar, sentir a los demás. Con la tela "protectora de excusas" solo nos hacemos daño a nostros y a los que nos rodean.
Pobre sinceridad, animal salvaje maltratado, que acostumbra a correr libre cuando somos niños, y poco a poco vamos llenando de telas que lo ennvuelven.
Palabras-Libertad-Sinceridad, preciosas amigas que a pocos lugares van juntas...
Las palabras no pueden traspasarlas, no saben como hacerlo cuando nos envolvemos en esas caprichosas telas de colores.
Sería tan bonito dejar entrar la luz por la ventana...incluso esa luz que anuncia tormenta, y así podernos preparar antes que llegue el agua.
Pero que engañados estamos!Tarde o temprano hay que salir de la cortina, liberar la palabras, abrazar, sentir a los demás. Con la tela "protectora de excusas" solo nos hacemos daño a nostros y a los que nos rodean.
Pobre sinceridad, animal salvaje maltratado, que acostumbra a correr libre cuando somos niños, y poco a poco vamos llenando de telas que lo ennvuelven.
Palabras-Libertad-Sinceridad, preciosas amigas que a pocos lugares van juntas...
21 de noviembre de 2011
Conectados
Soledad, enredado sentimiento.
Tanta importancia le hemos dado que soledad se ha convertido en palabra que hace temblar.
Pero, ¿a quien hace temblar?
Poco poder parece tener si no hay orejas que le alienten
Y si estas orejas hacen estremecer el alma...con ese estremecimiento se moverá el aire, ese aire moverá el árbol, de ese árbol caerá una hoja, esa hoja reposará en toldo de una barbería, que al ser cerrado por su dueño volará, un coche de caballos lo impulsará con el aire al pasar, y finalmente descansará en una caja de naranjas de la frutería de barrio al que nunca antes has ido, y ese frutero desconocido cuidará tu puñadito de naranjas, y colocará esa hoja que viene de tu estremecimiento en tu pelo, que brillará, se sentirá cuidado, haciendo brotar una sonrisa que nace directamente de la hoja amiga de las naranjas.
Esa hoja que comenzó a bailar con tu estremecer de soledad habrá vuelto a ti, estaba conectada, ya NO ESTAS SOLA.
Soledad no es grande, solo que a veces le faltan las orejas que escuchen en viento de las conexiones.
TOD@S CONECTAD@S, NADIE SOL@
Tanta importancia le hemos dado que soledad se ha convertido en palabra que hace temblar.
Pero, ¿a quien hace temblar?
Poco poder parece tener si no hay orejas que le alienten
Y si estas orejas hacen estremecer el alma...con ese estremecimiento se moverá el aire, ese aire moverá el árbol, de ese árbol caerá una hoja, esa hoja reposará en toldo de una barbería, que al ser cerrado por su dueño volará, un coche de caballos lo impulsará con el aire al pasar, y finalmente descansará en una caja de naranjas de la frutería de barrio al que nunca antes has ido, y ese frutero desconocido cuidará tu puñadito de naranjas, y colocará esa hoja que viene de tu estremecimiento en tu pelo, que brillará, se sentirá cuidado, haciendo brotar una sonrisa que nace directamente de la hoja amiga de las naranjas.
Esa hoja que comenzó a bailar con tu estremecer de soledad habrá vuelto a ti, estaba conectada, ya NO ESTAS SOLA.
Soledad no es grande, solo que a veces le faltan las orejas que escuchen en viento de las conexiones.
TOD@S CONECTAD@S, NADIE SOL@
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